Miles de mexicanos y devotos católicos de múltiples nacionalidades se congregaron este viernes en la ciudad de Nueva York en la icónica Catedral de San Patricio para asistir una misa que por décadas ha sido uno de los actos centrales y más multitudinarios del mundo a propósito de la celebración del Día de la Virgen Guadalupe, patrona de México y de las Américas
Este año los temores ante las políticas migratorias de la Casa Blanca fue un tema central en gran parte de las homilías sacerdotales y posiblemente en las oraciones de miles de inmigrantes de la nación azteca, una de las comunidades latinoamericanas más numerosas en Nueva York.
“Por más de 12 años he venido aquí a esta iglesia a pedirle a nuestra patrona por mi estabilidad. Le hice la promesa que si obtenía mis papeles vendría a agradecerle hasta la muerte. Ella me lo concedió. Pero ahora no puedo ser indiferente al hecho de que a mis paisanos indocumentados los están persiguiendo, como si todos fuesen criminales. Vengo a dar gracias, pero también a pedirle que este país tenga más compasión con nuestra gente”, comentó Raúl Orozco, un trabajador de la construcción residenciado en El Bronx.
Las palabras de Raúl, no están lejos de la expresión del sacerdote mexicano Luis Saldaña, encargado de pronunciar el mensaje central en este acto eucarístico: “ustedes son el presente de una larga historia de migrantes, que han venido a la ciudad de Nueva York. Nosotros como institución siempre hemos abogado por la compasión a los más débiles. Y hoy quiero dirigirme a ustedes como una iglesia en el exilio. Esta celebración mariana nos recuerda la dignidad de cada uno de ustedes”.
En el imponente templo de la Quinta Avenida de Manhattan, concurrieron cerca de 3,000 devotos de las diferentes parroquias de los cincos condados, en un acto litúrgico comandado por el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan y celebrado al ritmo de los mariachis.

Este viaje por décadas ha cobrado relevancia por su simbolismo religioso y social. Tiene como propósito reforzar el vínculo entre fieles católicos a ambos lados de la frontera. Y también llamar la atención sobre la situación de los migrantes mexicanos. Este mensaje en esta edición 2025, tomó mayor relevancia en el contexto de las políticas migratorias de la Administración Trump.
La denominada Carrera Antorcha Guadalupana siempre ha sido una manifestación en favor de la dignidad de los migrantes. Este colectivo está integrado en gran parte por madres y familiares de la diáspora y busca recordar que la migración es un acto de dignidad humana que debe ser respetado.
“¿Cuántas familias han sido separadas sin ninguna compasión en los últimos meses? ¿Cuántos de los nuestros han sido deportados sin tener ningún antecedente criminal y ya sentían este país como su casa? Es un momento muy duro. Por ello es más importante mantenernos unidos espiritualmente. La devoción por nuestra virgen de Guadalupe nos ayuda a hacer comunidad”, explicó María González, una educadora poblana quien por dos décadas ha estado muy cerca de estas actividades.

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